Un espectáculo de luces en Pekín
El festival de los faroles en Pekín es un evento tradicional que marca el final del Año Nuevo Chino. Ayer, miles de personas se reunieron en el parque para disfrutar de la fantasía de luces que se vive en la capital china durante esta época del año. La noche era fría pero la alegría y la expectación que se palpaba en el aire no dejaban espacio a la melancolía.
Las luces se reflejaban en los ríos y lagos del parque, creando un efecto de niebla iluminada que parecía transportar a los espectadores a un mundo mágico. Los faroles, de diferentes tamaños y formas, estaban adornados con motivos tradicionales chinos, como dragones y flor de lis. El espectáculo era tan impresionante que parecía haber sido creado por una magia especial.
Una tradición milenaria
El festival de los faroles es una tradición que se remonta a la dinastía Han, más de 2.000 años atrás. En aquella época, las luces se utilizaban para ahuyentar a los espíritus malignos y atraer a los buenos. Con el paso del tiempo, la celebración se ha convertido en una de las atracciones turísticas más populares de Pekín, atractando a personas de toda China y del mundo.












